El domingo 24 de febrero, como se puede observar en la imagen, fue un día de pocas y frugales comidas hasta la cena. Durante el resto del día había consumido tan sólo una ligera ensaladilla rusa que sin bien contenía algo más de atún, no era especialmente prólija en productos de origen animal.
Sin embargo, al llegar a la cena tuvo lugar una de las situaciones que hasta el momento más gratamente me han sorprendido . Habíamos quedado en una hamburguesería de Zaragoza, llamada Cebrián y ya pensaba que sería otra de esas situaciones que llevando una alimentación estrictamente vegetariana me estarían vetadas, sin embargo, a pesar de que yo opté por compartir con mi novia dos hamburguesas cuyos ingredientes incluían bacon de cerdo, huevo, ternera (deduzco que no caballo), queso de cabra y queso obtenido de la leche de vaca; no esperaba encontrarme con que en la carta, que pueden observar más abajo, había tres platos que perfectamente podían suponer una opción vegana si lo hubiese deseado: el tabbouleh, la hamburguesa vegetariana (sin el extra de queso de cabra) y el bocadillo hortelano. Esta situación convierte a este restaurante en una opción factible para la segunda y más importante etapa de este experimento.
Este es el mencionado menú, que incluye la posibilidad de encargar comida para llevar.
DATOS ADICIONALES:
Animales Muertos: 3
Animales Explotados: 3
Animales Muertos acumulados: 29
Animales Explotados acumulados: 10 + X
Ejercicio: Prácticamente Nulo


No hay comentarios:
Publicar un comentario